Preguntas frecuentes

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El hecho de trabajar en una oficina puede hacer que los ritmos de vida de muchas personas hayan variado en los últimos meses. Por ello, se tiene que focalizar toda la atención en potenciar otros terrenos que permitan que los usuarios puedan encontrar las capacidades correctas para sacar el máximo partido a su nuevo espacio de trabajo ergonómico.

Apostar por una oficina bien organizada es un acierto seguro en todos los ámbitos. Los trabajadores podrán adoptar una postura correcta en la silla, cambiando la manera de trabajar y sobre todo, evitando problemas de salud a largo plazo, como pueden ser malformaciones o bien lesiones que ocasionarán problemas en tu día a día nivel muscular. El diseño de una oficina es clave en la productividad, satisfacción y comodidad de tus empleados.

Uno de los aspectos donde hay que trabajar más y centrar toda la atención es en el trabajo ergonómico de una oficina. La ergonomía ayuda a que los usuarios y empleados puedan recolocarse en la silla de su lugar de trabajo y tener situada correctamente la espalda y el resto del cuerpo para así mejorar su productividad y rendimiento. 

Piensa en la silla

Si la intención es tener un espacio de trabajo ergonómico, tienes que pensar en uno de los elementos más importantes, como es el caso de la silla de oficina o escritorio. Esta tiene que estar fabricada con materiales de primera calidad que garanticen su estabilidad y no se deformen a la primera de cambio. Por ello, tienes que pensar en todos los factores que pueden interferir de manera directa o indirecta.

Una silla que cuente con un diseño ergonómico hará que los usuarios no tengan que preocuparse por su espalda. De este modo, una silla de trabajo tiene que contar con un asiento que permita girar 360º, todo ello formado por un mecanismo pivotante. Esto ayudará al usuario a moverse por la sala con suma facilidad, evitando movimientos forzosos de columna vertebral que pueden derivar en lesiones.

Para contar con el correcto funcionamiento y desplazamiento, se recomienda que la silla tenga cinco patas. Con ellas, se garantiza la estabilidad y movilidad. A todo ello, no hay que olvidarse de que tanto el respaldo como el asiento deben estar acolchados, todo ello contando con un tipo de material transpirable que no incomode al usuario. 

La silla de oficina tiene que contar con un dispositivo que ayude a regular la altura del asiento y la inclinación del respaldo. Todo ello, se tiene que crear sin presionar la parte posterior de las piernas con la regulación del asiento, por lo que es preferible que quede un tanto holgada.

Por último, es recomendable que la silla cuente con un soporte lumbar a modo de respaldo para tu silla. Esto te hará recolocar la espalda en una posición más correcta y así no adoptar posturas inadecuadas que terminen cargando la zona lumbar. Desde missillasdeoficina te recomendamos utilizar accesorios como reposabrazos, reposacabezas o reposapiés si es necesario.  

Escritorio para espacio de trabajo ergonómico

La mesa o escritorio de trabajo pueden generar importantes conflictos de intereses. Por ello, se tiene que trabajar para que el usuario pueda realizar su labor de una manera cómoda desde el primer momento. Esto debe garantizar una buena organización de cada uno de los elementos que la conforman. No debemos olvidarnos de que este tipo de mobiliario de oficina está diseñado para facilitar que el usuario pueda desarrollar correctamente su función. 

Con un grosor mínimo de 3 centímetros, tiene que garantizar la eliminación de cargas electroestáticas en bordes, que deben ser redondeados. Se recomienda que su material no sea metal o cristal, algo que ayudará a que no cuente con alta carga de transmisión térmica y así generar una buena sensación ambiental en el momento de trabajar. 

Las mesas de escritorio deben tener una altura entre los 72 y los 76 centímetros mínimo, permitiendo que los antebrazos se puedan colocar cómodamente sobre la superficie de la mesa en el momento de teclear. A todo ello, el uso de aparatos electrónicos, como es el caso de ordenadores, accesorios y cargadores, debe de garantizar el libre movimiento del usuario, por lo que no tiene que provocar enganchones o  sustos por un uso inadecuado de los mismos. Son muchas las ventajas de las mesas de escritorio elevable en la jornada laboral, ya que permiten ajustar la altura según las necesidades del usuario.

Por otro lado, la mesa de escritorio que te ayudará a tener un espacio de trabajo ergonómico debe tener unas medidas de 160x80cm, en caso de que se apueste por una rectangular, y si se apuesta por una que sea en forma de L, el ala debe medir 100x60cm. Todo ello se debe complementar con un espacio libre tras la mesa de entre 80 y 115 centímetros. 

Con la intención de evitar problemas de movimiento, el espacio debajo del escritorio debe de ser mínimo de 60 centímetros de ancho y contar con una altura mínima de 65 centímetros. Para complementar estas recomendaciones, se tiene que tener un espacio libre, por lo que las cajoneras de oficina deben formar parte de la misma unidad, pero no estar directamente conectadas. Además, organizar correctamente la cajonera de tu oficina también será fundamental para mantener un orden. Por último, se debe contar con los elementos estrictamente necesarios encima del escritorio, algo que permitirá que el trabajo se vea más optimizado. 

Agentes ambientales

La aclimatación del espacio en cuestión también forma parte de la ergonomía laboral. Por ello, se recomienda que el lugar de trabajo no cuente con ruidos ni un nivel sonoro elevado continuado. Es decir, no debería superar los 55 dB y se debe encontrar entre los 35 y los 45 dB. En caso de que se suela emplear auriculares en el trabajo, un uso excesivo provocará hipoacusia, por lo que puede combatirla con música que estimule la concentración.

Respecto a la temperatura de la estancia, en verano se recomienda que esté entre los 23 y los 26ºc con una humedad del 65%, mientras que en invierno debe situarse entre los 20 y 24ºc y una humedad del 40%. Trabajar fuera de estos parámetros hará que los síntomas de resfriado aparezcan,  a la vez puede provocar sequedad de mucosas y piel, por lo que es necesario ventilar de manera natural la habitación. Además, la ventilación natural en la oficina también será un factor clave en el correcto funcionamiento de la estancia.

Por otro lado, la iluminación del espacio de trabajo ergonómico, entre otros aspectos relacionados con potenciar la ergonomía visual, debe ser suficiente para que se pueda leer y no se produzcan deslumbramientos, perdiendo el contraste de la pantalla. En general, se recomienda que el rango de luz se mueva entre los 300 lux y los 500 lux. Eso sí, es aconsejable que la estancia tenga una fuente de luz natural y que se pueda complementar con luz artificial.

Respecto a la pantalla del ordenador, se precisa colocarla de manera perpendicular a la fuente de luz, así se evitará deslumbramientos. Por otro lado, para mantener la vista en una óptima situación, se recomienda realizar pausas durante varios minutos cada hora, y realizar ejercicios posturales para optimizar el rendimiento laboral.