La ergonomía se centra en adaptar el espacio de trabajo a las necesidades físicas y psicológicas del trabajador. Un ambiente ergonómico es clave para mejorar la salud, la comodidad y la productividad en el día a día laboral. Crear un espacio de trabajo ergonómico incluye seleccionar el mobiliario adecuado y organizar bien el entorno. Es fundamental prestar atención a la postura corporal para evitar lesiones y fomentar un bienestar óptimo.
Apostar por una oficina bien organizada es un acierto seguro en todos los ámbitos. Los trabajadores podrán adoptar una postura correcta en la silla, cambiando la manera de trabajar y sobre todo, evitando problemas de salud a largo plazo, como pueden ser malformaciones o bien lesiones que ocasionarán problemas en tu día a día a nivel muscular. El diseño ergonómico de una oficina es clave en la productividad, satisfacción y comodidad de tus empleados.
En este artículo de Missillasdeoficina te damos las claves esenciales para montar un rincón cómodo, saludable y hecho a tu medida y promover una buena postura. ¡Sigue leyendo y descubre cómo darle un respiro a tu cuerpo!
Trabaja cómodo, rinde mejor: elige tu nueva silla ergonómica aquí
Mejora tu postura y tu día a día con un solo cambio.
Trabaja cómodo, rinde mejor: elige tu nueva silla ergonómica aquí
Mejora tu postura y tu día a día con un solo cambio.
¿Qué es la ergonomía y por qué es importante?
La ergonomía es una disciplina que busca optimizar la interacción entre el ser humano y su entorno laboral. Se centra en adaptar el espacio de trabajo para mejorar la comodidad y eficiencia de los empleados.
Definición de ergonomía
Esta ciencia estudia cómo ajustar el ambiente, las herramientas y las tareas a las capacidades y limitaciones del trabajador. A través de un diseño cuidadoso, se procura crear un entorno que facilite la labor, permitiendo que la persona se sienta a gusto y, por tanto, sea más productiva.
Beneficios de un espacio ergonómico
- Prevención de lesiones laborales, como el síndrome del túnel carpiano y dolores musculares.
- Aumento de la comodidad y, por ende, mejora en la concentración.
- Promoción de una cultura organizacional que valora la salud y el bienestar del empleado.
- Optimización del rendimiento general del equipo al estar mejor preparados y menos fatigados.
Impacto en la salud y productividad
Estudios han demostrado que un espacio de trabajo bien diseñado no solo reduce el riesgo de problemas físicos, sino que también favorece la salud mental. Un ambiente ergonómico puede reducir el estrés y la ansiedad, lo que contribuye a un estado de ánimo positivo en el trabajo.
Asimismo, los trabajadores que disfrutan de un espacio ergonómico son más eficientes en sus tareas diarias. Esto se debe a que no tienen que lidiar constantemente con molestias ni daños físicos, lo que se traduce en una mayor motivación y menos ausencias laborales.
Diseño del espacio de trabajo ergonómico
Diseñar un espacio adecuado en el entorno laboral no solo promueve la comodidad, sino que también resulta crucial para la eficacia y bienestar del trabajador. La correcta disposición y selección de mobiliario contribuyen a un ambiente más saludable.
Distribución del mobiliario adecuado
La forma en que se organiza el mobiliario en un espacio de trabajo puede influir notablemente en la ergonomía general. Se recomienda seguir ciertas pautas para maximizar la funcionalidad:
Colocar el escritorio en un lugar que permita un acceso fácil y cómodo a todos los elementos necesarios para trabajar.
Evitar aglomeraciones y asegurar que los caminos de acceso sean amplios para facilitar el movimiento.
Situar las herramientas de uso frecuente al alcance de la mano, minimizando la necesidad de estiramientos forzados.
Piensa en la silla
Si la intención es tener un espacio de trabajo ergonómico, tienes que pensar en uno de los elementos más importantes, como es el caso de la silla de oficina o escritorio. Esta tiene que estar fabricada con materiales de primera calidad que garanticen su estabilidad y no se deformen a la primera de cambio. Por ello, tienes que pensar en todos los factores que pueden interferir de manera directa o indirecta.
Al seleccionar las sillas de escritorio ergonómicas adecuadas, se debe considerar lo siguiente:
- Soporte lumbar ajustable que se adapte a la curvatura natural de la espalda.
- Altura regulable para asegurar que los pies estén en contacto con el suelo y los muslos paralelos al suelo.
- Inclinación del respaldo regulable para una buena colocación de la espalda.
- Materiales transpirables que favorezcan la comodidad durante largas jornadas laborales.
- Asiento que permita girar 360º, todo ello formado por un mecanismo pivotante.
Estos aspectos te harán recolocar la espalda en una posición más correcta y así no adoptar posturas inadecuadas que terminen cargando la zona lumbar. Desde missillasdeoficina te recomendamos utilizar accesorios como reposabrazos, reposacabezas o reposapiés si es necesario.
Escritorio para espacio de trabajo ergonómico
La mesa o escritorio de trabajo pueden generar importantes conflictos de intereses. Por ello, se tiene que trabajar para que el usuario pueda realizar su labor de una manera cómoda desde el primer momento. Esto debe garantizar una buena organización de cada uno de los elementos que la conforman. No debemos olvidarnos de que este tipo de mobiliario de oficina está diseñado para facilitar que el usuario pueda desarrollar correctamente su función.
El escritorio es un elemento central en el espacio de trabajo y debe adaptarse a las necesidades individuales. Un buen diseño debe incluir:
- Superficie amplia para colocar el ordenador, documentos y otros útiles necesarios.
- Altura ajustable para adaptarse a diferentes posturas, como estar sentado o de pie.
- Espacios para organizar cables y objetos, evitando el desorden y las distracciones.
- Grosor mínimo de 3 centímetros para garantizar la eliminación de cargas electroestáticas en bordes, que deben ser redondeados.
- Se recomienda que su material no sea metal o cristal, algo que ayudará a que no cuente con alta carga de transmisión térmica y así generar una buena sensación ambiental en el momento de trabajar.
Dimensiones de las mesas de escritorio
Las mesas de escritorio deben tener una altura entre los 72 y los 76 centímetros mínimo, permitiendo que los antebrazos se puedan colocar cómodamente sobre la superficie de la mesa en el momento de teclear. A todo ello, el uso de aparatos electrónicos, como es el caso de ordenadores, accesorios y cargadores, debe de garantizar el libre movimiento del usuario, por lo que no tiene que provocar enganchones o sustos por un uso inadecuado de los mismos. Son muchas las ventajas de las mesas de escritorio elevable en la jornada laboral, ya que permiten ajustar la altura según las necesidades del usuario.
Por otro lado, la mesa de escritorio que te ayudará a tener un espacio de trabajo ergonómico debe tener unas medidas de 160x80cm, en caso de que se apueste por una rectangular, y si se apuesta por una que sea en forma de L, el ala debe medir 100x60cm. Todo ello se debe complementar con un espacio libre tras la mesa de entre 80 y 115 centímetros.
Con la intención de evitar problemas de movimiento, el espacio debajo del escritorio debe de ser mínimo de 60 centímetros de ancho y contar con una altura mínima de 65 centímetros. Para complementar estas recomendaciones, se tiene que tener un espacio libre, por lo que las cajoneras de oficina deben formar parte de la misma unidad, pero no estar directamente conectadas. Además, organizar correctamente la cajonera de tu oficina también será fundamental para mantener un orden. Por último, se debe contar con los elementos estrictamente necesarios encima del escritorio, algo que permitirá que el trabajo se vea más optimizado.
Agentes ambientales
La aclimatación del espacio en cuestión también forma parte de la ergonomía laboral. Por ello, se recomienda que el lugar de trabajo no cuente con ruidos ni un nivel sonoro elevado continuado. Es decir, no debería superar los 55 dB y se debe encontrar entre los 35 y los 45 dB. En caso de que se suela emplear auriculares en el trabajo, un uso excesivo provocará hipoacusia, por lo que puede combatirla con música que estimule la concentración.
Respecto a la temperatura de la estancia, en verano se recomienda que esté entre los 23 y los 26ºc con una humedad del 65%, mientras que en invierno debe situarse entre los 20 y 24ºc y una humedad del 40%. Trabajar fuera de estos parámetros hará que los síntomas de resfriado aparezcan, a la vez puede provocar sequedad de mucosas y piel, por lo que es necesario ventilar de manera natural la habitación. Además, la ventilación natural en las oficinas también será un factor clave en el correcto funcionamiento de la estancia.
Por otro lado, una buena iluminación del espacio de trabajo ergonómico, entre otros aspectos relacionados con potenciar la ergonomía visual, debe ser suficiente para que se pueda leer y no se produzcan deslumbramientos, perdiendo el contraste de la pantalla. En general, se recomienda que el rango de luz se mueva entre los 300 lux y los 500 lux. Eso sí, es aconsejable que la estancia tenga una fuente de luz natural y que se pueda complementar con luz artificial para evitar la fatiga visual.
Respecto a la pantalla del ordenador, se precisa colocarla de manera perpendicular a la fuente de luz, así se evitará deslumbramientos. Por otro lado, para mantener la vista en una óptima situación, se recomienda realizar pausas durante varios minutos cada hora, y realizar ejercicios posturales para optimizar el rendimiento laboral.
Posición ergonómica del cuerpo
La correcta posición del cuerpo es fundamental para mantener un nivel óptimo de confort y salud en el espacio de trabajo. Adoptar posturas adecuadas puede prevenir lesiones y promover un mejor rendimiento durante la jornada laboral.
Postura correcta al estar sentado
La postura adecuada al sentarse asegura que el cuerpo esté alineado y en una posición neutral. Es importante que los pies estén completamente planos en el suelo o en un reposapiés. Las rodillas deben estar a la altura de las caderas, lo que favorece una circulación adecuada.
Posicionamiento adecuado de la espalda
La espalda debe estar bien apoyada en el respaldo de la silla. Este respaldo debe proporcionar soporte lumbar, manteniendo la curva natural de la columna. Inclinarse hacia atrás con el respaldo activo ayudará a evitar tensiones en la parte baja de la espalda.
Ángulo de 90 grados en rodillas y codos
Es crucial que al usar el teclado y el ratón, los brazos formen un ángulo de 90 grados. Similarmente, los muslos deben estar paralelos al suelo, sin que las piernas cuelguen o se compriman. Esto ayuda a reducir la tensión muscular y evita molestias a largo plazo.
Relajación de la parte superior del cuerpo
Una buena postura también implica que los hombros estén relajados y el cuello alineado con la columna. Evitar encorvarse o tensar los músculos favorecerá una mayor comodidad. Incorporar movimientos suaves y estiramientos puede ayudar a mantener la flexibilidad y reducir la fatiga muscular.
Como ves, con pequeños cambios puedes conseguir grandes mejoras en tu día a día. Una buena silla, una mesa a la altura adecuada y un poco de consciencia postural pueden marcar la diferencia entre acabar la jornada con energía… o con dolor. En Missillasdeoficina sabemos lo importante que es sentirse bien mientras trabajas, y por eso apostamos por soluciones pensadas para ti. Si estás listo para transformar tu rincón de trabajo, este es el momento perfecto para empezar.






