En nuestro centro de trabajo es posible que existan ruidos que lleguen a incomodarnos a la hora de realizar la actividad laboral. De este modo, es probable que los problemas acústicos en una oficina afecten a tu productividad y rendimiento. Por ello, nos encontramos ante un riesgo psicológico y social que hará que la molestia e incomodidad estén presentes, por lo que es necesario trabajar para reducir dicha incomodidad y distracciones para conseguir una buena funcionalidad durante toda la jornada laboral.

Si se quiere lograr una correcta insonorización, se debe apostar por un tratamiento de superficies listas en espacios interiores. Esto hará que la reverberación disminuya, permitiendo que los trabajadores puedan concentrarse. De este modo, el ruido será menos notorio gracias a que las ondas sonoras tendrán un recorrido libre.

Siempre que se trabaje para potenciar una correcta oficina y su usabilidad acústica puede contar con distintos beneficios, como es el caso de la mejora de productividad y rendimiento. Eso sí, antes de adecuar tu lugar de trabajo tendrás que comprender cuáles son los problemas acústicos a los que te enfrentas. A continuación os detallamos algunos de los más frecuentes.

Problemas acústicos en una oficina

Es frecuente que no se sepa diferenciar la tipología de los problemas acústicos, por lo que se tiene que estudiar todo desde el inicio, incluyendo su procedencia. Por ello, según la guía de buenas prácticas “Nota Técnica de Prevención 503 de Confort Acústico: el ruido en las oficinas” facilitado por el ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales de España, se clasifican en varios tipos:

Ruido exterior

El tráfico rodado está en un primer plano, donde la contaminación acústica de las ciudades ha hecho que sea una fuente sonora notoria. De este modo, la densidad del tráfico, junto a la velocidad en la que se circula, puede hacer que se perciba el sonido en el interior de los edificios. 

Por ejemplo, el hecho de existir la presencia de edificios en ambos lados de la calle hará que el ruido en el interior de la oficina sea mayor por el rebote de las ondas sonoras. A todo ello, situaciones de obras, tráfico aéreo, manifestaciones o espectáculos urbanos hará que el sonido en el interior de la oficina sea mayor.

Ruido en las instalaciones del edificio

Se considera ruido en instalaciones todas aquellas interferencias acústicas que pueden producirse por otros mecánicos que están presentes en las estructuras formales de los edificios o construcciones. Entre ellas destacan:

  • Ruido mecánico: por rotación de correas, ventiladores o cojinetes, como es el caso en partes poco rígidas y que están mal montadas. De este modo, el ruido se propagaría por los conductos de ventilación o paredes del edificio.
  • Los problemas acústicos producidos por los conductos de ventilación, donde el pésimo diseño aerodinámico hará que el aire rebote por el conducto y genere ruido.
  • Ruido de motores de ascensores, aire acondicionado, conductos de agua e instalaciones lumínicas, entre otros.

Ruido propio de una oficina

Nos referimos principalmente a todas las alteraciones mecánicas propias de impresoras, teléfonos, fotocopiadoras y ordenadores, entre otros tipos de mecanismos. Todos ellos dependerán de su situación y de las características de cada uno. 

Ruido humano

Las conversaciones que se producen en una oficina pueden hacer que se generen ciertas molestias, donde la falta de concentración en los trabajadores es uno de los principales problemas junto a otro tipo de situación como los golpes. 

Cabinas acusticas: Tu aliado para el aislamiento dentro de la oficina

Una solución para tener espacios aislados en la oficina pueden ser las cabinas acusticas. Con diferentes tamaños y capacidades, estos elementos se han convertido en esenciales para reuniones y llamas.