Preguntas frecuentes

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Poco a poco las tendencias en el interior de la oficina van variando. Por ello, han aparecido nuevos hábitos para mejorar el rendimiento laboral, como es el caso de trabajar de pie. Es posible que se tenga la percepción de que este tipo de trabajo suele estar destinado a empleos de cara al público, pero no es así. Cada vez son más las empresas que apuestan por estrategias diversificadas para que puedan realizar sus funciones los empleados.

Normalmente, la rutina de un empleado de oficina es estar sentado durante largas horas en una posición sedentaria sin realizar cambios posturales. Esto puede comportar que a la larga aparezcan problemas ergonómicos o bien sobrepeso u obesidad, provocando un riesgo elevado de diabetes o problemas de corazón al no realizar ningún tipo de actividad física. También se han observado cuadros de ansiedad, estrés o problemas musculares en personas que han estado quietas durante largos periodos temporales.

Es posible que se tenga la percepción de que trabajar de pie es negativo para nuestra salud, llegando a ocasionar problemas en la columna vertebral y en algunos casos en la musculatura por aguantar nuestro peso, pero no es necesario estar toda la jornada de pie. Sin embargo, es necesario decir que existen estudios en los que se observa que el hecho de alternar el trabajo sedentario con el trabajo de pie puede llegar a reducir hasta en un 30% el estrés, aumentando la concentración en un 75% y por consiguiente su productividad en hasta un 60%.

Cómo adaptar la posición al trabajar de pie

No se puede trabajar de pie de cualquier forma. Por ello, se tiene que adaptar rutinas saludables y en algunos casos la mejor opción es apostar por mesas de escritorio elevables. Estos permitirán al trabajador poder adoptar las posiciones correctas en cualquier instante y así mejorar su rendimiento laboral.

Para que sea mayor su rendimiento y productividad ergonómica, tenemos que contar con una zona de trabajo que se sitúe a la altura de los codos. Esto es preferible, especialmente siempre que queramos que tengamos la zona de los brazos y hombros relajados. A todo ello, los empleados tendrán que hacer ejercicio para que la espalda y piernas resulten fortalecidas.

Respecto a la posición a adoptar, se recomienda que se evite inclinar la pelvis respecto a la mesa, algo que evitaría los problemas de espalda. Respecto a los antebrazos, es recomendable que estén en horizontal sobre el escritorio, que junto a una posición correcta de los pies en estado firme y rectos en el suelo hará que la distribución de pesos sea mejor.

Ventajas de trabajar de pie

Parecerá una tontería, pero trabajar de pie ayuda a que el organismo pueda trabajar mejor. Estudios científicos han demostrado que el gasto de energía del ser humano es superior al de estar sentado. Se estima que se consume 0,15 kcal más por minuto, estando de pie que estando sentado, es decir, casi 9 kcal por hora más. Esto es lo que se conoce como quemar peso fácilmente, puesto que son unas calorías fáciles que no implican realizar ejercicio extra.

En un ámbito más centrado en la salud, existen pruebas que el ritmo cardiaco es más beneficioso ara el organismo cuando se trabaja de pie. En este sentido, también es importante contemplar la opción de que se disminuye el consumo de glucosa, por lo que el metabolismo trabajaría de una manera más pausada y correcta.

Por otro lado, se ha observado que existe un índice de aumento de la productividad laboral significativo, por lo que también puede ayudar a mejorar su rendimiento. El hecho de estar de pie, influye a que la persona cambien su metodología de trabajo, evitando las posibles distracciones que puede tener a su alrededor.