El reposabrazos es un accesorio que tiene una función básica ergonómica en las sillas de oficina que facilita y mantienen una correcta salud postural. Cada vez son más las personas que pasan largas horas sentadas durante su jornada laboral. Es por ello, que necesitan que su mobiliario sea cómodo y funcional, de lo contrario podría perjudicar la salud de quien la usa. 

En tal sentido, hoy queremos que conozcas acerca de los beneficios que estos elementos pueden ofrecer a sus usuarios. Sin más que mencionar, he aquí la lista y explicación completa: 

  • Evitar el padecimiento a corto, mediano y largo plazo de dolencias de músculos y articulaciones asociadas a la parte superior del cuerpo.
  • Aliviar y disminuir la fatiga de hombros y espaldas, en aquellas ocasiones en donde el teclado se encuentra a una altura superior de lo acostumbrado.
  • Permitir que la persona pueda hacer cambios de postura, sin necesidad de cuidar excesivamente los cambios de movimientos.
  • Garantizar la posibilidad de trabajar cómodamente durante tiempo prolongados, cuando los brazos se empiezan a cansar de tanto teclear y escribir.
  • Los apoyabrazos que tienen la acción de girar, resultan muy adecuados para los que transcurren gran parte del tiempo usando el ordenador. 
  • Una silla que permita colocar correctamente los brazos en estos accesorios, permitirá colocar las muñecas y las manos en la posición más ergonómica para trabajar.
  • Los reposabrazos de altura ajustable, vienen con un mecanismo en su base que te permitirá moverlo de arriba hacia abajo, hasta alcanzar la altura más cómoda para las manos.
  • Las sillas que incluyen apoyabrazos que se regulan en profundidad, aseguran el máximo confort al usuario a la hora de cambiar su postura, para evitar molestias al pasar mucho tiempo en el mismo trabajo. Además, los brazos regulables en altura, permiten ajustarse a distintos usuarios por estatura, pero también a distintas opciones de mesa.
  • Sumando al punto anterior, la regulación que ofrecen estas sillas en cuanto al ángulo es que, van a fomentar que el cambio de postura permita que el mobiliario se adapte al propio usuario.

Por tanto, se puede decir, que hay sillas con reposabrazos que se han convertido, para muchos, en auténticos espacios de concentración individuales en el trabajo, cosa que es muy importante, ya que se puede rendir más.

Además de esto, resulta conveniente conocer un poco más de cada uno de los tipos de reposabrazos, sobre los cuales puede leer a continuación:

Los apoyabrazos fijos:

Son los más asequibles, pero no son tan ergonómicos, carecen de la capacidad de ajuste necesario para poder colocar los brazos a la altura correcta para mantener el cuerpo. Los modelos más modernos poseen reposabrazos de cuerpos ergonómicos, hechos con material plástico que permiten adoptar una postura agradable al momento de usar el asiento.

De altura ajustable:

Son los que tienen la opción de ajustar su altura para que los brazos descansen en una posición de trabajo cómoda. Los modelos más modernos de sillas con accesorios de este tipo, están hechos con un material plástico maleable y suave al contacto con la piel. Sin embargo, puedes encontrarlos con piel PU y rellenos de espuma. 

Regulables:

Son los más avanzados, ofrecen la posibilidad de adaptar el mobiliario a distintos usos y usuarios. Estos pueden regular los brazos en altura, en profundidad e incluso en el ángulo en que se pueden situar. 

Multifunción:

Son ajustables y te permiten que los brazos se puedan ajustar en altura, anchura y que la plataforma del brazo tenga la capacidad de girar. Este modelo de accesorio viene incluido en la mayoría de las sillas Gaming de gama alta, que por su versatilidad permiten una buena circulación de la sangre en sus extremidades, mejorando considerablemente las condiciones de salud.

Coméntanos, ¿cómo es tu silla de trabajo?