Partes de una silla de oficina

Si vas a buscar una silla ergonómica estas son las partes importantes:

  • Certificación: Tu silla debe tener las curvaturas adecuadas para que te sientes confortable y no te dañes la espalda. La manera certera de saber que la silla cumple dicha función y que no te va a lastimar es que verifiques que cumple con la norma UNE-EN 1335 y que dispone del certificado de ergonomía del Instituto de Biomecánica de Valencia o del Centro Biomecánico Umana de Vigo.
  • Debe tener un buen mecanismo Sincro que permita que ajustes el movimiento de respaldo y asiento a la posición en la que te sientas cómodo y obtengas una postura confortable. Nuestros mecanismos Sincro autopesantes están diseñados para pesos entre 40 i 110 Kg. Si tu peso es mayor debes escoger un Sincro Motion que está certificado para pesos hasta 140 Kg. Motion también te permite regular la presión que el respaldo hace sobre tu espalda, si te gusta el confort máximo, y poder regular a tu gusto dicha presión, Motion es el Sincro que necesitas.Los ergónomos nos advierten a menudo que el movimiento es el mejor estímulo para el cuerpo y la manera de mantenernos sanos. Un buen sincro que nos permita dejarlo liberado y disfrutar de un placentero efecto balancín nos ayuda a mover los músculos y tonificarlos, a la vez que por el efecto del movimiento hace que la irrigación sanguínea se mantenga activa y nuestras células se oxigenen. En consecuencia, estaremos menos cansados y más despiertos.
  • Brazos ergonómicos 3D o 4D: Los brazos deben poder regularse para que puedas descansar el peso de tus brazos en ellos y a su vez puedas acercarte a la mesa de forma que sea tu barriga la que primero toca la mesa y no los brazos de la silla. Esto sólo lo consiguen los brazos 3D y 4D. No te conformes con menos. Si eres muy delgado/delgada seguramente los brazos NPR serán los óptimos. Unos buenos reposabrazos son fundamentales para descansar el
  • Mecanismo traslación de banqueta o asiento: Si eres alto necesitas el mecanismo traslación de asiento. Si eres bajo o muy bajo, no lo necesitas. Debes vigilar que el asiento no sea demasiado profundo, de serlo no alcanzarás a descansar tu espalda en el respaldo o quizás el mismo asiento hará presión en tus pantorrillas, causándole molestias y/o entumecimientos.
  • Soporte lumbar: La función del soporte lumbar es acabar de ajustar la curvatura del respaldo al contorno exacto que tiene tu espalda. Así podrás descansar toda la espalda cómodamente en el respaldo sin sentir presiones ni dolor. Nunca escojas un soporte lumbar que te apriete. 8 horas sentado con algo que presione en exceso tu espalda acabará por causarte molestias. Debes ajustar el soporte a tu morfología, dejar que te acompañe y te acoja, sin presiones. Tanto las lumbares asimétricas como las lumbares efecto flex se adaptan perfectamente a tu cuerpo. Las encontrarás especificadas en la web.
  • Cabezal: El cabezal no es indispensable para teclear. De hecho, mientras tecleamos la cabeza debe estar equilibrada en la vertical de nuestra espalda. Pesa entre 5 y 8 Kg. Si desplomamos adelante dicho peso, por el efecto de la palanca, lleva a convertirse en 27 Kg. Por ello es importante mantener la cabeza erguida y equilibrada. De esta forma, la musculatura de nuestro cuello trabaja y nos mantenemos sanos. Ahora bien, hay posiciones en las que el cabezal es indispensable. Si hablamos por teléfono y nos reclinamos hacia atrás, liberando el Sincro y obteniendo un satisfactorio efecto balancín. O bien nos recostamos a pensar, o ya pensando en un plano lúdico en casa, viendo un video o jugando a la play, entonces el cabezal es indispensable. Porqué nos permite apoyar la cabeza en él y descansar la musculatura y la espalda.
  • Asiento mullido: damos por sentado que las sillas tienen todas un asiento mullido y que la espuma se mantendrá elástica durante años. Aunque no es del todo exacto. Los buenos fabricantes saben que en la espuma hay ciencia e investigación. Usan para sus sillas espumas flexibles de poliuretano con densidad entre 62 y 65 kg/m3. Saben que de esta forma aseguran que la espuma mantendrá sus características durante más de 10 años. Además, el usuario siempre notará la sentada como el primer día, y en ningún caso experimentará molestias por la excesiva dureza o flojedad del asiento. Si ya quieres un poco más de confortabilidad, tenemos sillas como la 3.60 y la Kineo que incluyen espumas de última tecnología que ofrecen una sentada aún más mullida y confortable. Todas las sillas de nuestra web llevan siempre este tipo de espumas de calidad.
  • Ruedas blandas: Si tienes parquet debes escoger ruedas blandas, así no lo arañarás en ningún caso. Todas nuestras sillas se entregan con ruedas blandas. A nosotros nos gustan porque además son silenciosa y más suaves. Si tienes un suelo especialmente agresivo pídenos que te las cambiemos por ruedas duras, no tiene ningún recargo.
  • ¿Cuántos rozamientos soportan las mallas y telas? Todos tenemos la imagen de asientos con telas deshilachadas y gastadas donde se ve la espuma que sobresale por debajo. Eso es así porque las telas eran de baja calidad. El valor de medición de la resistencia de una malla o tela se llama Martindale y designa la cantidad de rozamientos que una tela puede soportar sin alterarse. Todas las sillas de nuestra web tienen de 100.000 a 700.000 martindale. Es lo mismo que decir que van a soportar hasta 100.000 o 700.000 rozamientos en cada punto sin inmutarse. La tela de tu silla se mantendrá como el primer día durante muchos años.
  • Ecodiseño y medio ambiente: Si eres de los que te preocupa el cambio climático y la huella que dejamos en el planeta estas de enhorabuena. Casi todas nuestras sillas tienen el certificado de Ecodiseño ISO 14006 que garantiza que cuidamos del medio ambiente y no usamos aerosoles contaminantes en su fabricación. Además algunas de nuestras fábricas disponen de placas solares en el techo de la fábrica, ahorrando al planeta la emisión de 1000 toneladas de CO2 al año. Del 96% al 98% de los componentes de nuestras sillas son reciclables. En cada ficha de la web encontrarás el ciclo de vida de cada producto, su reciclabilidad y la contribución de la fábrica a la ecología.