Factores para elegir una silla de oficina

Cada día hay más puestos de trabajo que requieren pasar una gran cantidad de horas sentado. Ya sea trabajando en una oficina o en casa (ya sabemos que el teletrabajo es una tendencia en auge) lo más importante es tener una silla que se adapte a nuestro cuerpo para reducir al máximo las posibilidades de padecer problemas posturales que a medio o largo plazo, pueden convertirse en grandes males.

El 54,9% de la población española (según un estudio del INE) afirma pasar más de cuatro horas sentado al día, ya sea por qué su trabajo lo requiere o porque lo hace por placer en su tiempo libre. De estos, más de la mitad dice sufrir dolores de espalda ocasionales o permanentes. Las dolencias de espalda más comunes entre los habitantes de España son: hernia de disco lumbar, lumbalgia y hernia discal cervical. Todas ellas se pueden evitar corrigiendo los errores posturales al sentarnos con sillas adecuadas y alejándonos de la vida sedentaria. Si tu trabajo exige muchas horas sentado, debes pausar y moverte para activar el cuerpo y estirarlo.

A la hora de escoger una nueva silla para trabajar lo primero en lo que debemos fijarnos es en nosotros mismos. La silla debe adaptarse como un guante a nuestro cuerpo. Debe ser perfecta para nuestras necesidades.

¿Qué factores debo tener en cuenta para elegir una silla?

Cuánto pesamos: Todas nuestras sillas están diseñadas para pesos entre 40 y 110 Kg. En dicho intervalo, los mecanismos funcionarán perfectamente durante años. A la vez, los ingenieros han desarrollado un mecanismo que regula la fuerza que efectúan el respaldo y la elevación en función de tu peso. Si pesas 40 Kg. hace menos fuerza. Si pesas 110 hace mucha más. Si eres de los que pesan más de 110, en la web encontrarás sillas con mecanismos específicos para otros pesos.

¿Qué altura tienes? Si eres alto/a, si superas el 180, es importante que no sientas que el respaldo te hecha de la silla. Tampoco deberías sentir que tu fémur se extiende muy por delante del borde de la silla, ni que tu rodilla quede muy lejos de dicho borde. Si tu pierna se extiende muy por delante del asiento, es probable que no quede bien soportada y puedas sentir hormigueos o entumecimientos en los muslos. Para solucionar este efecto se ha inventado la traslación de banqueta o asiento. Si superas el 180, lo recomendable es que escojas una silla con traslación de asiento. Así se adaptará el asiento a las medidas de tu cuerpo.

¿Qué ocurre si eres bajito? Totalmente lo contrario. Un asiento demasiado profundo provocará que sientas mucha presión en la zona de las pantorrillas. Creando entumecimiento. Además, te será difícil encontrar la posición correcta en la que tu espalda quede recogida por el respaldo y tus piernas bien soportadas en el asiento. Las personas bajas no precisan del mecanismo de traslación, pero deben asegurarse de que el asiento de la silla que van a escoger no sea más largo que su fémur. De lo contrario no estarán cómodas.

Si este es tu caso, te recomendamos que te pongas en contacto con nosotros, puesto que disponemos de pistones de gas reducidos para personas bajas. Así tocarás con los pies en el suelo, cuando estés sentado/a.

¿Cuál es tu complexión? Alto/a y delgado/a, superdelgado/a, tirando a grueso/a… La mayoría de las personas no lo sabe, pero unos buenos brazos ergonómicos son fundamentales para conseguir una buena postura. Los brazos de la silla sirven para descansar el peso de nuestros propios brazos, y descargar así el peso en los hombros. Piensa que cada conjunto de brazo y mano pesan cerca de kilo y medio. Si los apoyas convenientemente, sacas casi 3 kilos de sobrecarga a tu espalda alta. Pero si eres bastante grueso/a los brazos de la silla te incomodan al sentarte y levantarte, es por lo que en dicho caso debes escoger brazos 4D, que se apartan de la silla para permitirte una sentada cómoda.

Lo mismo ocurre si eres extremadamente delgado/a. En dicho caso tus brazos se cuelan entre tu cadera y los brazos de la silla. No consiguiendo apoyarlos nunca. Si te ocurre esto escoge también los brazos 4D o los brazos NPR que resuelven divinamente esta problemática.

Las lumbares: Escoge una silla que tenga un soporte para la zona lumbar. Pero no todos los soportes lumbares son idóneos para ti. La función del soporte lumbar es acompañar la curvatura de tu espalda y darte apoyo para que dejes descansar el peso de tu espalda cómodamente en el respaldo. Es por lo que los soportes lumbares jamás deben apretar. Si te sientas en una silla y notas que el soporte hace mucha presión en las lumbares preocúpate. Tu ya tienes una curvatura de lumbares. No necesitas más. Nadie necesita más curvatura. Cada uno tenemos las nuestra. Y estamos sanos. Fíjate en los niños. Tienen muy poca curvatura en dicha zona. Dicen los posturólogos americanos que a menor curvatura en las lumbares mayor salud y menos dolores de espalda. Así pues, huye de un soporte lumbar que te apriete. De la misma forma que huyes de unos zapatos que te van estrechos. Los dos te acabarán causando dolor. Busca unas lumbares que acompañen suavemente a tu curvatura. Para ello es importante que escojas una silla que cumpla con la Norma UNE EN1335. Dicha norma, entre otras cosas, garantiza que las lumbares son adecuadas para las personas.

¿Cuántas horas vas a estar sentado/a? Escoge sillas diseñadas para 4, 8, 10 horas… En función de las horas que vayas a estar. Si eres de más de 8 horas intenta buscar sillas con un asiento de espuma soft, más mullido, para que no sientas malestar ni presión en los muslos después de horas de trabajo. Quizás también seria interesante que escojas una silla que favorezca el movimiento aun estando sentado. Así ejercitas tu musculatura, a la vez que haces trabajar la circulación sanguínea, mientras estás sentado. Un ejemplo de una silla que produce este efecto es la silla 3.60 que ofrece un movimiento de 360 grados y acompaña constantemente a tu sentada.

En resumen:

Debes buscar una silla que cumpla con la Norma UNE EN 1335, ello te garantiza que soportará tu peso durante años y te dará confort. Esta normativa también te asegura que la curvatura del respaldo es la adecuada según los estándares establecidos en la norma y no va a lastimarte mientras trabajas. Te recomendamos que, si puedes, escoge una silla que haya pasado la prueba de ergonomía del Instituto de Biomecánica de Valencia o Umana de Vigo. Con ello te aseguras de que es confortable, cómoda, y que jamás te dañará la espalda. Encontrarás dicha información en cada una de las sillas de nuestra web. Esta prueba maximiza la garantía de calidad de las sillas.

Dependerá de tu altura qué tipo de silla elegir: si eres alto escoge una silla con mecanismo traslación, y si vas a reclinarte para hablar por teléfono o leer informes, pídela con cabezal.

Un punto muy importante es escoger siempre brazos ergonómicos 3D. Los brazos fijos o 1D harán que adoptes una mala postura, en cambio, si eres muy grueso/a o muy delgado/a escoge brazos 4D o NPR.

Por último, no debes usar una faja lumbar que te apriete es mejor no tener soporte lumbar que uno incorrecto.