Los diseños de las empresas se van modificando a lo largo de los años adaptándose a nuevos tiempos y con un espíritu innovador y colectivista. De este modo, la dinámica interna del negocio puede llegar a suponer un punto de inflexión en su desarrollo profesional tanto a largo como a corto plazo. Por ello, se tiene que contemplar todas las alternativas posibles para que el entorno laboral sea el apropiado en cada momento, como es el caso de las oficinas abiertas. 

Las oficinas tradicionales son aquellas que cuentan con una estructura y diseño uniformado separados por muros y delimitando los espacios correctamente. En cambio, nos hemos encontrado con un sistema rasterizado donde la segmentación interna ha pasado al olvido y ahora se permite interactuar entre diversos departamentos sin importar sus consecuencias formales y los posibles cambios que pueden suponer estos. 

Las oficinas abiertas fueron creadas en Alemania, pero su esencia reside fundamentalmente en Estados Unidos, donde las sedes de las empresas de Silicon Valley se adaptaron para romper una línea continuista y apostar por una estrategia integradora. Por ello, se apostó por diseñar una oficina abierta para cualquier empleado y que a la vez se adecue a las necesidades que puedan darse lugar.  

Características de las oficinas abiertas

En el momento de hablar de una oficina abierta nos referimos a una oficina que no cuenta con paredes divisorias. De este modo, la amplitud del local es mayor siendo un espacio diáfano y sin separaciones. A todo ello, las mesas que se emplean son compartidas por los trabajadores, algo esencial para que ocupe el menor espacio posible. 

Las oficinas abiertas permiten que las empresas pequeñas puedan contar con colaboración entre los trabajadores y a la vez crear una estancia que permita fomentar la creatividad. En el caso de una oficina pequeña se puede perjudicar la comunicación entre los empleados. En cambio, en el caso de una empresa con un volumen medio de trabajadores que oscila entre los 20 y 30 empleados, si que se nota las ventajas que ofrece la oficina abierta.

Desde Missillasdeoficina os queremos facilitar los puntos fuertes y los puntos débiles de las oficinas abiertas:

Ventajas

Las oficinas abiertas mejoran la comunicación entre los empleados, llegando a promover el diálogo entre ellos. A la vez, facilita la posibilidad de la libre circulación de ideas y de compartición de conocimiento entre varios empleados. A todo ello, permite optimizar mejor el espacio existente en el local en cuestión.

Este tipo de instalaciones permite que se incremente la competitividad interna de los empleados al disminuir esas actividades que se consideran no laborales y a la vez se genera una asimilación entre los trabajadores. Respecto a la instalación en cuestión, se logra que la luz natural llegue a más espacios sin problemas. De este modo, existe un mayor control del trabajo que se está realizando.

Desventajas

Este tipo de locales y de oficinas abiertas tiene varios puntos en su contra, como es el caso de que no favorecen a la concentración de los empleados por el excesivo ruido que se puede generar en ella. De este modo, la productividad se ve disminuida por lo complicado que es recuperar la dinámica por las interrupciones que se pueden producir.

Por otro lado, el hecho de tener continuas interrupciones se pueden cometer más errores. No obstante, el hecho de trabajar codo con codo con un compañero de trabajo se pierde la privacidad. Este tipo de oficina abierta tiene la finalidad de eliminar los estatutos establecidos, pero en muchos casos las jerarquías se mantienen. 

En raras ocasiones se produce un tipo de entorno laboral hostil, pero puede suceder principalmente por la competencia interna. A todo ello, al no existir barreras, se pueden expandir las enfermedades con mayor facilidad. Por su dinámica interna, se puede complicar la organización laboral al no existir espacios específicos para cada área. 

¿Las oficinas abiertas son el futuro?

En este instante es muy prematuro poder hablar de sí este tipo de instalaciones son el futuro laboral de las empresas, pero es correcto indicar que en caso de que se incorpore una oficina abierta, se realice un cambio de mentalidad y no centrarse en un cambio en el diseño de la oficina. 

Las oficinas abiertas se deben orientar para conseguir que los papeles y documentos sean los mínimos posibles. De este modo, el trabajo se podrá desarrollar en cualquier espacio de la oficina.  A todo ello, la oficina tiene que estar configurada para que los altos cargos de la empresa también formen parte de la misma, sin generar jerarquías claras internas. 

En muchos casos este tipo de oficina abierta se considera que se deben mantener el orden interno de comunicación, pero no es así. Los empleados podrán establecer el modo de contacto más adecuado para ellos y a la vez se deberá incorporar soluciones tecnológicas para las reuniones virtuales que sean pertinentes.