Preguntas frecuentes

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El trabajo sedentario que se realiza normalmente en una oficina puede comportar que se establezcan por parte de los usuarios un conjunto de malas posturas que impedirán el correcto desarrollo de la actividad. En las largas jornadas laborales en las que el trabajador permanece mayoritariamente sentado, su posición en el trabajo no es productiva desde el inicio.

Es bastante posible que el trabajo de oficina sea desconcertante y poco saludable. Los trabajadores guardan una importante cantidad de trabajo pendiente y de presión donde tienen que alcanzar una serie de resultados, por lo que tienen que adoptar una postura correcta desde el inicio. En este aspecto, no tenemos que olvidarnos de que tenemos que poner todo de nuestra parte para recuperar la posición idónea. 

Los momentos de tensión en el trabajo pueden comportar situaciones de estrés que produzcan que las zonas más delicadas del cuerpo de cada persona terminen viéndose sacudidas por una mala postura. Por ello, se tiene que contemplar todas y cada una de las opciones que nos puede ofrecer un mercado cambiante como el actual. 

¿Qué son las malas posturas en el trabajo?

Es bastante probable que en el mercado empresarial y laboral por parte del usuario o trabajador exista una mala postura en el trabajo. Es algo habitual, especialmente cuando se trata de personas que están largas jornadas en el puesto de empleo. No hay que olvidarse de que los individuos que trabajan ante la pantalla del ordenador suelen estar trabajando en una posición estática en la que no realizan ningún cambio postural. 

Cuando hablamos de malas posturas en el trabajo nos referimos a ese tipo de acción o situación en la que el empleado se relaja en su lugar de trabajo y adopta posturas incorrectas para su correcto rendimiento laboral ergonómico. Es posible que estas sean reiteradas cronológicamente hasta llegar a la situación de cronificarse.

Existen varios tipos de malas posturas en el trabajo, y es inevitable poder evitarlas y adoptar la posición idónea. Un claro ejemplo es el juego de piernas que solemos hacer. Para contar con una buena postura a nivel laboral no es recomendable estar con las piernas dobladas por detrás de las patas delanteras de la silla o bien tenerlas cruzadas. Parecerá una obviedad, pero no es así y esto a la larga puede suponer problemas circulatorios o bien dorsales que veremos más adelante. 

Si buscamos evitar las malas posturas en el trabajo, no tienes que olvidarte de realizar ejercicios para mantener tu espalda sana, entre otras acciones, para que tu salud no se vea afectada. Coloca la pantalla del ordenador a la altura de los ojos y sitúala a una distancia de 55 cm entre la persona y el ordenador. En el momento en el que tomes asiento, asegúrate de que los muslos estén ocupando completamente la superficie del asiento de la silla. Hay que colocarse hasta el final del asiento y a la vez apoyando la espalda en el respaldo. Para las personas que están largas jornadas sentadas, se recomienda que tengan un reposabrazos situado a 90º entre el antebrazo y el teclado. A todo ello, no hay que olvidar que hay que hacer pausas cada cierto tiempo para poder descansar correctamente. 

Consecuencia de una mala postura

Las malas posturas en un entorno de trabajo pueden comportar problemas serios de salud los usuarios. No es la primera vez que sucede algo así, por lo que hay que estar alerta ante las advertencias que nos vaya diciendo o indicando nuestro cuerpo y organismo. A continuación os detallamos las lesiones laborales más frecuentes:

Tipos de lesiones laborales

Más allá del cansancio que puede suponer una mala posición en el trabajo, hay un factor que no solemos contemplar y es su presencia en otras partes del organismo humano y su posible potencialización en forma de lesiones o patologías. Estas son las más importantes: 

  • Columna vertebral: Es la parte más importante del cuerpo humano y no hay que olvidarse de ella. Normalmente, no nos sentamos rectos ni en una posición lo suficientemente ergonómica, puede comportar deformaciones en la columna vertebral que afecten a nuestro día a día, ocasionando patologías graves como roturas de vértebras. Cuidar tu espalda será fundamental tanto para tu salud como para la productividad durante la jornada laboral.
  • Articulaciones y tendones: El hecho de estar sentado durante horas delante de la pantalla del ordenador puede suponer un problema para los tendones y articulaciones de nuestro organismo. Especialmente de las extremidades del tronco superior, las cuales, son las que realizan un ejercicio más intenso. En ocasiones podemos encontrarnos con una situación donde los tendones de la mano se inflamen y se impida poder trabaja en buenas condiciones.
  • Fatiga mental: Tener la vista puesta en la pantalla del ordenador puede comportar un cuadro de estrés generalizado y a la vez, cefaleas o migrañas. En una sociedad como la actual, donde prima la inmediatez, no tenemos que olvidarnos de que tenemos que descansar en el trabajo.
  • Fatiga postural: Sentarse mal puede comportar que a la larga te duelan otras partes de tu cuerpo, especialmente cuando estemos sentados. Es posible que notemos dolores o malestar en ellas, llegando a colocarnos en posiciones incómodas para intentar solucionarlos. 

Si quieres solucionar estos problemas, además de conocerlos, necesitarás comprar una silla ergonómica para poder pasar largas jornadas sentado sin que tu salud se resienta.